Cómo funciona
Un hongo es un organismo eucariota, es decir, con las células provistas de un núcleo rodeado de membrana, igual que las de los animales y las plantas. Pero se parece más a los animales que a las plantas. No hace fotosíntesis, así que obtiene la energía y el carbono de compuestos orgánicos ya formados, y su pared celular contiene quitina, la misma sustancia que forma el exoesqueleto de los insectos.
El cuerpo de un hongo multicelular es una maraña de filamentos llamados hifas. El conjunto de hifas se llama micelio y puede crecer sobre una superficie, en el suelo, en materia en descomposición o incluso sobre tejido vivo. Los hongos de una sola célula, en cambio, se llaman levaduras.
La forma de comer de un hongo invierte el orden habitual de los animales. Primero digiere y después ingiere. Las hifas sueltan enzimas hacia el exterior, que descomponen el material del entorno en moléculas pequeñas, y esas moléculas se absorben después a través de la superficie del micelio. Los dermatofitos aplican este método a la piel: segregan enzimas que rompen la queratina y se alimentan de lo que resulta.
El hongo llega al pie desde el entorno. Los dermatofitos viven en el suelo y en otros lugares, y pasan a la piel por contacto con otras personas o con animales. También se propagan en forma de esporas, que a veces viajan sobre el pelo. Una espora es una célula diminuta, más pequeña y ligera que una semilla, que sirve para dispersar al hongo y que, al caer en un sitio adecuado, da lugar a un nuevo individuo.
Ese sitio adecuado se define por pocas condiciones. Los hongos prosperan en ambientes húmedos y algo ácidos, y les da igual que haya luz o no. Los dermatofitos, además, crecen bien en lugares oscuros y húmedos. Un pie metido en un calcetín y un zapato sudados cumple todo a la vez: hay queratina para comer, agua y falta de luz. Las duchas públicas hacen el resto, porque son un punto de encuentro de muchos pies.
La infección se queda arriba. Los hongos que causan estas micosis superficiales de la epidermis, el pelo y las uñas rara vez se extienden al tejido que hay debajo. La epidermis es la capa externa de la piel. En el pie, la lesión típica aparece entre los dedos, con picor, escozor y piel seca y agrietada.
Hay una diferencia con otras micosis de la piel. La mayoría solo logra infectar cuando una herida abre la barrera de la piel, y por eso se llaman oportunistas. Las tineas son la excepción: sus hongos pueden crecer directamente sobre la piel, el pelo y las uñas, sobre todo si hay humedad.