Hooke ve celdillas en un corcho y les pone el nombre de «cells»

Robert Hooke miró con su microscopio una lámina fina de corcho y la vio llena de huecos diminutos con paredes. Los llamó «poros, o celdillas», en inglés «cells». Lo que tenía delante no estaba vivo: hoy se sabe que eran las paredes vacías de células muertas. De esa palabra viene la «célula», el nombre que la biología da a la pieza básica de los seres vivos.

Una lámina fina de corcho sobre una placa negra, bajo el tubo de un microscopio antiguo, con la superficie llena de cajitas vacías.
Ilustración. La lámina de corcho que Hooke miró con su microscopio compuesto; no es una imagen de época.

Qué se vio y cómo

Hooke tenía delante un trozo de corcho que describió como «bueno y claro». Con un cortaplumas afilado «como una navaja» le quitó un pedazo y dejó la superficie muy lisa. La miró con el microscopio y le pareció algo porosa, pero no llegaba a distinguir los poros.

Su microscopio era un tubo que se podía alargar, con tres lentes dentro. Un aparato así, que combina varias lentes en lugar de una sola, se llama microscopio compuesto.

Volvió a cortar con el mismo cortaplumas, esta vez una lámina muy fina. La puso sobre una placa negra, porque el corcho es blanco, y echó luz sobre ella con una lente gruesa. Entonces la vio, escribió, «toda perforada y porosa, muy parecida a un panal», aunque sus huecos no eran regulares.

Cada hueco tenía sus paredes. Hooke anotó que eran tan finas, comparadas con el hueco, como las láminas de cera de un panal comparadas con sus celdas. Los huecos tampoco eran hondos. Formaban muchas cajitas, separadas unas de otras por tabiques. Los nombró «poros, o celdillas», que en su inglés era pores, or cells.

Calculó cuántas había. En un cuadrado de una pulgada de lado, unos dos centímetros y medio, le salía más de un millón.

Con esas cajitas explicó cómo se comporta el corcho. Pesa poco porque es muy poca materia sólida extendida en mucho volumen. Flota y no se empapa porque está lleno de aire, y ese aire queda encerrado en cajitas separadas. Por la misma razón, escribió, el corcho sirve para tapar frascos. Cede cuando se aprieta y recupera su tamaño porque el aire de dentro se comprime como un muelle.

Todo quedó escrito en Micrographia, el libro que publicó en 1665 la Royal Society, la sociedad científica de Londres.

El descubrimiento

Qué
Una lámina de corcho llena de huecos diminutos con paredes, que llamó «poros, o celdillas» (cells)
Quién
Robert Hooke, miembro de la Royal Society
Cuándo
1665
Dónde
No consta; el libro se publicó en Londres
Con qué
Microscopio compuesto de tres lentes, un cortaplumas afilado, una placa negra y una lente gruesa para echar la luz
Dónde quedó escrito
Micrographia, observación XVIII

Qué se creía

Hooke escribió que no había encontrado a ningún autor ni a ninguna persona que mencionara esos poros. Eran, dijo, los primeros poros microscópicos que veía, y quizá los primeros que se habían visto.

Sin conocer la textura de los cuerpos, añadió, había que «tantear a oscuras» y adivinar las causas por parecidos. Del interior de las plantas se sabía poco. Una historia moderna de la microscopía recuerda que en 1682 todavía no se aceptaba que tuvieran órganos ni estructuras internas.

Por qué importa

Hooke llamó cells a unos huecos con paredes, y con esa palabra se nombra hoy la pieza básica de todo ser vivo. Para él era una cajita llena de aire, no algo vivo. Un estudio moderno del corcho cuenta su dibujo como la primera imagen de lo que más tarde se entendió como esa pieza básica.

El libro se vendió mucho. Samuel Pepys, un político inglés que llevaba un diario, anotó que se quedó leyéndolo hasta las dos de la madrugada.

Otros siguieron mirando plantas y animales con el microscopio. En 1839, más de siglo y medio después del libro, se propuso que todo ser vivo está hecho de una célula o de varias. Para entonces la palabra ya nombraba otra cosa. La célula se definía con un núcleo y un contenido fluido dentro de una pared. El corcho de Hooke solo conservaba la pared.

Quién era

Robert Hooke era miembro de la Royal Society, la misma sociedad que mandó imprimir su libro. Para ver mejor se construyó sus propios instrumentos y sus propias lentes. En el libro describe el microscopio que más usaba. Cuenta que le quitaba la lente del medio cuando quería examinar con más detalle las partes pequeñas.

Una historia moderna de la microscopía lo presenta como un hombre de muchos saberes. Ya estudiaba la luz y la forma en que se desvía cuando se encontró con los microscopios compuestos, que eran entonces una novedad. Con el suyo miró cosas muy distintas, de seres diminutos a plantas y objetos fabricados. El corcho es una de esas observaciones. No consta por qué lo eligió ni de dónde lo sacó.

Qué se sabe hoy

El corcho forma parte de la corteza del alcornoque. Está hecho de células muertas, vacías y cerradas, y lo que queda de ellas son las paredes. Cada célula nueva carga enseguida su pared de una sustancia propia del corcho, la suberina. Después se deshace por dentro y muere.

Esa capa de células muertas protege al árbol de la pérdida de agua y del fuego. De ella se sacan los tapones de corcho.

Lo que se discute

No consta cuándo ni dónde hizo Hooke la observación. El año 1665 es el del libro, que se publicó en Londres.

Tampoco explicó por qué eligió la palabra cells. La usa en el mismo pasaje en que compara los huecos con las celdas de un panal. Él solo habló de aire dentro de las celdillas. Que eran restos de células muertas se supo después.

Antes y después

  1. 1664La Royal Society de Londres ordena en noviembre que se imprima el libro de Hooke.
  2. 1665Sale Micrographia, con la lámina de corcho y sus «poros, o celdillas».
  3. Finales de la década de 1670Leeuwenhoek, lector del libro, envía sus observaciones por carta a la Royal Society.
  4. 1682Grew publica The Anatomy of Plants, con la forma de semillas, hojas, tallos, raíces y flores.
  5. 1839Schwann propone una teoría celular general: todo organismo es una célula o varias.

Fuentes

  1. Hooke R. Micrographia, or some Physiological Descriptions of Minute Bodies, made by Magnifying Glasses, with Observations and Inquiries thereupon (Observ. XVIII, Of the Schematisme or Texture of Cork) [Internet]. Project Gutenberg; 1665 [consultado el 2026-10-08]. Disponible en: https://www.gutenberg.org/ebooks/15491
  2. Somssich M. A Short History of Plant Light Microscopy. Current Protocols. 2022. doi:10.1002/cpz1.577 PMID: 36200878
  3. Crouvisier-Urion K, Chanut J, Lagorce A, Winckler P, Wang Z, Verboven P, et al. Four hundred years of cork imaging: New advances in the characterization of the cork structure. Scientific Reports. 2019. doi:10.1038/s41598-019-55193-9 PMID: 31873094

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