Sin planta, las hembras de polilla ponen más puestas junto al sonido de un tomate seco
Cuando la caja tenía dos tomates regados y solo uno sonaba, eligieron el callado. Las hembras con el oído perforado no se decantaron por ningún lado.
Una radio que suena a lluvia, en una habitación vacía, atrae hacia ese lado. Algo parecido hicieron unas hembras de polilla cuando solo oían el chasquido de un tomate que se secaba. Dejaron más puestas en el lado del sonido que en el lado callado.
No había planta en la caja. El sonido salía de una grabación de un tomate sin riego. El otro lado estaba en silencio, con una pieza muda o sin nada.
La misma grabación, puesta junto a dos tomates verdes y regados, cambió el sitio. Entonces las puestas fueron más hacia la planta callada. La radio de lluvia deja de atraer cuando ya se ven las dos plantas y solo una suena a sequía.
El lado del clic reunió más puestas
En la prueba principal había unas once hembras fértiles por caja. La caja medía un metro de largo y medio metro de ancho, partida por un tabique. En un lado, bajo una malla con papel, un altavoz emitía clics de un tomate seco. El sonido le llegaba por el aire.
El otro lado estaba en silencio. A veces llevaba una pieza igual al altavoz, pero muda, para que no se distinguieran por la electricidad. Los lados se cambiaban entre tandas.
Contaron puestas, no huevos sueltos. Cada puesta es una decisión de lugar.
Sin planta, la prueba se hizo dos veces, con meses de por medio. En las dos, el lado del clic reunió más puestas. Con dos tomates regados hubo otras dos tandas, separadas por un año. Ahí ganó el lado callado.
A otras hembras se les perforó el oído, donde el tórax se junta con el abdomen. En la misma caja, sin planta, no eligieron lado. Cinco machos encerrados, que también emitían clics, no cambiaron el lugar de las puestas.
El clic no dice lo mismo si el tomate está delante
Sin planta, el equipo propone que el clic avisa de que hay una planta, aunque no se vea ni se huela. Con las dos plantas a la vista, el mismo clic acompaña a lo que estas hembras ya evitan.
Eso se vio en otra caja, sin altavoz. Entre un tomate sin riego y otro bien regado, las puestas fueron más en el regado. El clic, a solas, no copia esa elección. La invierte cuando no hay planta, y la recupera cuando la planta está delante y callada.
Los autores lo cuentan como un intercambio por sonido entre la polilla y la planta. Apuntan a que puede haber más, todavía sin medir.
La segunda tanda con plantas no bastó sola
La preferencia por la planta callada salió al juntar las dos tandas. La segunda, un año después, los autores la describen como solo marginal. Sola, no sostiene el resultado.
El ritmo de clics de la caja era más alto que el de un semillero de tomates secos, medido en un invernadero. En un pasillo largo, con una sola hembra y un ritmo menor, las puestas se juntaron junto al altavoz y junto al azúcar. No junto al extremo callado.
La sala estaba aislada del ruido. Algunas noches no hubo puestas, y esas noches quedaron fuera de la cuenta. No miraron si el imán del altavoz también pesaba. El estudio no separa si el clic, a solas, significa planta o sequía.
Ficha del estudio
- Qué
- Dónde deja las puestas una hembra de polilla si oye clics de un tomate seco
- En quién
- Hembras fértiles de la polilla egipcia del algodón (Spodoptera littoralis) y tomates jóvenes (Solanum lycopersicum)
- Cómo
- Caja con dos lados. Uno emitía clics grabados de un tomate sin riego. El otro estaba en silencio. En otra prueba, los dos lados tenían un tomate regado y solo uno sonaba. A un grupo se le perforó el oído.
- Cuántos
- Unas once hembras por caja en la prueba principal. Sin planta, 38 tandas y 45 noches con puestas. Con dos tomates regados, 29 tandas y 39 noches.
- Dónde
- eLife, 5 de enero de 2026
- Autores
- Seltzer, Zer Eshel, Yinon y otros 15 autores
- Leído
- El artículo completo, en abierto. Ir al artículo
Lo que muestra el estudio
- Sin planta, más puestas en el lado del clic que en el silencio.
- Con dos tomates regados, más puestas en el lado callado.
- Con el oído perforado, y sin planta, no hubo lado preferido.
Lo que queda por saber
- Si la segunda tanda con plantas, un año después, basta por sí sola. Los autores la llaman solo marginal.
- Si un ritmo de clics más parecido al de un semillero cambia la elección en la caja corta.
- Si el clic, a solas, indica que hay una planta o que esa planta pasa sed.
Términos
Cifras
- Sin planta, las dos tandas juntas: 1,08 puestas por noche en el lado del clic y 0,40 en el silencio. 38 tandas, 45 noches con puestas y 67 puestas en total.
- Dos tomates regados, primera tanda: 0,78 puestas por noche en el lado del clic y 1,52 en el callado. 9 tandas, 19 noches y 44 puestas.
- Dos tomates regados, segunda tanda: 1,30 puestas por noche en el lado del clic y 2,00 en el callado. 20 tandas, 20 noches y 66 puestas.
- Oído perforado, sin planta: 0,70 puestas por noche en el lado del clic y 1,00 en el silencio. 23 tandas, 23 noches y 39 puestas.
- Ritmo en esas cajas: 60 clics por minuto. Sobre 45 tomates sin riego, el máximo medido fue 20 clics por minuto.
Datos obtenidos en condiciones controladas de laboratorio; no son pautas ni recomendaciones aplicables fuera del laboratorio.
Fuentes
- Seltzer R, Zer Eshel G, Yinon O, Afani A, Eitan O, Matveev S, et al. Female moths incorporate plant acoustic emissions into their oviposition decision-making process. eLife. 2026-01-05;13. RP104700. doi:10.7554/eLife.104700 PMID: 41490318Licencia: CC BY