Mendel cruza guisantes y ve volver un rasgo que se había escondido

El fraile Gregor Mendel cruzó guisantes de semilla redonda con otros de semilla arrugada. Todos los hijos la dieron redonda, y entre los nietos la arrugada volvió en una de cada cuatro semillas. Los rasgos no se mezclan: pasan enteros, se esconden y vuelven. De esa idea, publicada en 1866, viene lo que hoy se llama gen.

Semillas de guisante redondas y arrugadas sobre una mesa de madera, junto a una vaina abierta y unas pinzas.
Ilustración. Semillas de guisante redondas y arrugadas como las que contó Mendel; no es una imagen de época.

Qué se vio y cómo

Gregor Mendel, fraile de un monasterio de Brno, cruzaba guisantes a mano. Abría el capullo de la flor todavía cerrado. Sacaba con unas pinzas las piezas que dan el polen. Después ponía polen de otra planta.

Había que adelantarse a la flor. La del guisante lleva dentro la parte que da el polen y la que lo recibe, y se fecunda sola antes de abrirse. Esa fue una de sus razones para elegir la planta: la flor queda protegida del polen ajeno.

Cultivaba en bancales de huerto dos variedades. Una daba siempre semilla redonda. La otra la daba siempre angulosa y muy arrugada. Antes de cruzarlas las sembró dos veranos seguidos y comprobó que cada una salía siempre igual.

Las cruzó en los dos sentidos. Cada variedad sirvió de madre en unos cruces y de padre en otros.

De esos cruces salieron plantas híbridas, es decir, hijas de dos variedades distintas. Todas tenían la semilla redonda. La arrugada no se veía en ninguna, hiciera de madre una variedad o la otra.

Hubo que esperar a la cosecha siguiente. Las híbridas dieron sus vainas y Mendel las abrió. Dentro había otra vez semillas arrugadas, iguales a las de la variedad de partida, y también redondas. Contó más de siete mil. De cada cuatro, tres eran redondas y una arrugada.

Sembró también las redondas de esa cosecha. Unas plantas dieron solo semilla redonda. Otras volvieron a dar de las dos clases, como las híbridas.

Mendel puso nombre a lo que había visto. Llamó «dominante» al rasgo que muestra la híbrida. Al que se esconde en ella y vuelve sin cambio en sus hijas lo llamó «recesivo».

Repitió la prueba con otros seis rasgos, como el color de la flor o la longitud del tallo. En todos la cuenta quedó cerca de tres y una.

El descubrimiento

Qué
Al cruzar guisantes, un rasgo se esconde en los hijos y vuelve en los nietos, en una de cada cuatro semillas
Quién
Gregor Mendel, fraile agustino
Cuándo
1866
Dónde
Brno. Cultivó las plantas en bancales y macetas; algunos experimentos, en el invernadero del monasterio. Presentó los resultados ante la sociedad de naturalistas de la ciudad
Con qué
Cruces hechos a mano entre variedades de guisante y recuento de las semillas y plantas de cada generación
Dónde quedó escrito
Versuche über Pflanzen-Hybriden («Experimentos sobre híbridos de plantas»), impresa por la sociedad de naturalistas de Brno

Qué se creía

Lo que entonces se daba por bueno era la herencia por mezcla. Los rasgos del padre y de la madre se juntaban en el hijo y quedaban rebajados, como dos pinturas que se mezclan. De una planta híbrida se esperaba además otra cosa: que sus descendientes acabaran regresando a la forma de partida.

Otros habían cruzado plantas antes, y Mendel los cita. Les señala una carencia. Ninguno de aquellos experimentos permitía contar las formas que salían ni separar las de los hijos de las de los nietos.

Por qué importa

Los rasgos no se mezclan como pinturas: pasan enteros de padres a hijos, aunque se queden escondidos en los hijos. De esa idea salió, ya en el siglo XX, la genética, el estudio de la herencia.

En su momento apenas se entendió. Mendel contó sus resultados ante la sociedad de naturalistas de Brno, donde se reunían los estudiosos de la naturaleza de la ciudad. Según dejó dicho, las opiniones quedaron divididas. Hasta donde él sabía, nadie repitió los experimentos.

Poco antes se habían defendido en esa misma sociedad las ideas del naturalista Charles Darwin. Darwin tuvo después en su biblioteca un libro sobre híbridos de plantas que resumía los experimentos de los guisantes. Le llegó poco más de un año antes de morir. Las páginas de esos resúmenes siguen sin cortar, es decir, sin abrir.

Treinta y cuatro años después de la publicación, tres botánicos repitieron los resultados, cada uno por su cuenta. Luego supieron que ya estaban publicados. Uno de ellos escribió que Mendel había dado «exactamente la misma explicación, hasta donde era posible en 1866».

Quién era

Mendel era hijo de granjeros humildes y de niño trabajó en el campo. Entró en un monasterio de Brno y allí tomó el nombre de Gregor. Dejó escrito que sus circunstancias decidieron esa elección.

Como sacerdote no servía. Su abad, el superior del monasterio, escribió que sentía una «timidez invencible» ante los enfermos, y lo puso a dar clase de ciencias. Después estudió física y botánica en Viena.

De vuelta en Brno dedicó ocho años a los guisantes, en el huerto y en macetas. Más tarde lo eligieron abad a él. Las tareas del cargo le quitaron el tiempo para experimentar.

Qué se sabe hoy

Mendel habló de «factores» sueltos que pasan de padres a hijos. De ahí viene lo que hoy se llama gen. A un rasgo que se hereda como la semilla arrugada del guisante se le llama hoy mendeliano.

En el siglo XX, un especialista en estadística señaló que las cuentas de Mendel se acercaban demasiado a lo esperado. Él creía en la honradez de Mendel, pero algunos lo leyeron como una acusación de haber arreglado los datos. Esa disputa se considera hoy resuelta en lo esencial.

Lo que se discute

Del libro de la biblioteca de Darwin salió, probablemente, un rumor repetido: que Darwin guardaba sin abrir una copia del propio artículo de Mendel. De esa copia no hay pruebas creíbles.

También se llegó a sostener que los experimentos eran inventados, o que habían empezado años más tarde de lo que se cuenta. Esa tesis está refutada.

Antes y después

  1. 1854Mendel cultiva sus variedades de guisante dos veranos para comprobar que cada una sale siempre igual.
  2. 1856Empieza en primavera los cruces de guisantes, que le ocuparán ocho años.
  3. 1866Sale impreso en Brno el trabajo de los guisantes, presentado el año anterior ante la sociedad de naturalistas.
  4. 1868Mendel es elegido abad de su monasterio y el cargo le deja poco tiempo para experimentar.
  5. Hacia 1900Tschermak, De Vries y Correns repiten por separado sus resultados y la obra vuelve a leerse.

Fuentes

  1. Mendel G. Experiments in Plant-Hybridisation (Versuche über Pflanzen-Hybriden) [Internet]. Internet Archive; 1866 [consultado el 2026-10-08]. Disponible en: https://archive.org/details/experimentsinpla00mend
  2. Fairbanks DJ. Mendel and Darwin: untangling a persistent enigma. Heredity. 2020. doi:10.1038/s41437-019-0289-9 PMID: 31848463
  3. De Castro M. Johann Gregor Mendel: paragon of experimental science. Molecular Genetics & Genomic Medicine. 2016. doi:10.1002/mgg3.199 PMID: 26788542
  4. Matalova E. Johann Gregor Mendel: Born to be a scientist? PLoS Biology. 2022. doi:10.1371/journal.pbio.3001703 PMID: 35853043

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