¿Qué es el sistema inmunitario y cómo funciona?

El sistema inmunitario es el conjunto de barreras, células y proteínas con que el cuerpo se defiende de los microbios que pueden enfermarlo. Funciona en dos capas: una defensa rápida que ataca a cualquier intruso y otra más lenta que aprende a reconocer a cada uno y lo recuerda.

Ilustración circular que muestra el recorrido del sistema inmunitario, desde la barrera de piel y moco en el centro hasta las células de memoria en el borde exterior.
Ilustración. No es una micrografía real. Muestra barreras, células y anticuerpos dispuestos en capas concéntricas hacia la memoria.

En una frase

El sistema inmunitario es la defensa del cuerpo. Combina murallas físicas, una respuesta inmediata que no distingue entre enemigos y otra que reconoce a cada enemigo concreto y guarda memoria de él.

De un vistazo

La defensa innata ataca a cualquier intruso sin distinguir cuál es. La adaptativa aprende a reconocer a cada uno y guarda memoria de él. Antes de que intervenga ninguna célula, la piel, el moco y la saliva ya frenan a buena parte de los patógenos.

Comparación

Defensa innata frente a adaptativa

AspectoInnataAdaptativa
Cuándo actúaDesde el nacimientoSe desarrolla tras el contacto con el patógeno
A quién atacaCualquier intruso, sin distinguirUn intruso concreto, por su antígeno
Células principalesNeutrófilos y células NKCélulas B y T
MemoriaNo guarda memoriaGuarda memoria con células B y T
VelocidadInmediataLenta la primera vez, rápida después
La innata ataca a cualquier intruso de inmediato; la adaptativa reconoce a cada uno y recuerda su cara. Datos: los de las fuentes citadas en esta página.

Cómo funciona

El cuerpo puede imaginarse como una ciudad amurallada. Tiene murallas, vigilantes que atacan a cualquier extraño y una policía que investiga a cada sospechoso y guarda su ficha. Cada pieza de esa ciudad tiene su equivalente en el organismo.

Los asaltantes son los patógenos: bacterias, virus y otros seres diminutos capaces de causar enfermedad. Todo el sistema existe para frenarlos.

La muralla. La primera línea es física. La piel tiene una capa exterior endurecida por una proteína resistente, la queratina. Otras zonas del cuerpo, como la nariz, la boca y el intestino, no tienen piel. Están cubiertas por mucosas: un revestimiento húmedo tapizado de moco. Ese moco también cierra el paso a los microbios.

La saliva añade una defensa química. Lleva una enzima, la lisozima, que rompe la pared de las bacterias. Cada vez que se traga saliva, esa defensa está trabajando.

Los vigilantes. Si un microbio cruza la muralla, entra en juego una defensa que no distingue quién es el intruso: ataca igual a cualquiera. Se llama defensa innata, y se tiene desde el nacimiento.

Los primeros en actuar suelen ser los glóbulos blancos más abundantes de la sangre. Se tragan a los patógenos, literalmente. Otras células, las células NK (o asesinas naturales), son un tipo distinto de glóbulo blanco. Se ocupan de las células del propio cuerpo infectadas por un virus, o vueltas cancerosas, y las empujan a morir de forma ordenada.

En la sangre circula además el sistema del complemento, formado por unas 20 proteínas. Trabajan juntas para abrir agujeros en la envoltura del invasor, hasta destruirlo.

Una respuesta típica de esta defensa es la inflamación. Se reconoce por cuatro señales: la zona se calienta, enrojece, duele y se hincha.

La policía que investiga. La segunda capa es la defensa adaptativa. A diferencia de la innata, no ataca a cualquiera: persigue a un intruso concreto al que ha aprendido a reconocer. Por eso también se la llama específica.

Lo reconoce por sus marcas, unas moléculas propias de cada invasor que se llaman antígenos. Funcionan como el rostro del sospechoso en una ficha policial.

Los protagonistas son dos tipos de glóbulos blancos: las células B y las células T. Cada una organiza una línea distinta de respuesta, lo que se llama una rama. Una rama la llevan las células B. La otra, las células T.

Las células B activadas se convierten en fábricas de anticuerpos, unas proteínas que se pegan a un antígeno concreto y a ningún otro. Una sola de esas fábricas puede soltar hasta 100 millones de anticuerpos por hora.

La ficha guardada. Cuando la batalla termina, quedan células B y T de memoria. Si el mismo patógeno vuelve, actúan mucho antes, sin esperar a que otras células les enseñen al intruso. A esto se le llama memoria inmunológica.

Esquema · proceso

De la muralla a la memoria

  1. Barrera físicaLa piel con queratina y las mucosas con moco frenan a muchos patógenos sin que intervenga ninguna célula.
  2. Barrera químicaLa saliva lleva lisozima, una enzima que rompe la pared de las bacterias al tragar.
  3. Defensa innataNeutrófilos fagocitan, células NK destruyen células infectadas y el complemento perfora al invasor.
  4. InflamaciónCalor, enrojecimiento, dolor e hinchazón señalan que la defensa innata está actuando en la zona.
  5. Defensa adaptativaCélulas B fabrican anticuerpos y células T atacan según el antígeno concreto que reconocen.
  6. Memoria inmunológicaCélulas B y T de memoria quedan listas para responder mucho más rápido si el patógeno vuelve.
Las defensas del cuerpo actúan en capas, desde barreras físicas hasta la memoria que acelera futuras respuestas. Datos: los de las fuentes citadas en esta página.

Casos

Ejemplo: un golpe en la espinilla. Tras chocar contra la pata de una mesa, la zona se pone roja, caliente, dolorida e hinchada. No ha entrado ningún microbio, porque la piel no se ha roto. Aun así aparece inflamación, porque una lesión física basta para desencadenarla. Enseña que la inflamación es una respuesta al daño, no una prueba de infección.

Una bacteria que se disfraza. La bacteria Leptospira lleva en su superficie una molécula que, en otras bacterias, despierta a los vigilantes de la defensa innata. Si consigue no activarlos, puede entrar sin ser detectada. Eso es justo lo que hace: modifica esa molécula y pasa inadvertida. Enseña que la defensa innata depende de reconocer ciertas señales del intruso, y que algunos patógenos han aprendido a borrarlas.

Una rana para estudiar la historia de las defensas. La rana africana Xenopus tiene un sistema inmunitario parecido al humano, con células B y T. Por eso se usa para estudiar cómo evolucionaron las defensas de los vertebrados. Es un anfibio, no un mamífero, así que lo que se aprende en ella no se traslada tal cual al ser humano. Enseña que la defensa adaptativa no es exclusiva de las personas.

Esquema · bifurcación

Primer encuentro frente a reinfección

Un patógeno entra en el cuerpo
Primer encuentro, sin memoriaLas células B y T deben activarse por primera vezTardan en fabricar anticuerpos específicosRespuesta lenta, con riesgo de enfermar antes de controlar al patógeno
Reinfección, con memoriaLas células B y T de memoria reconocen al patógeno enseguidaSe activan sin esperar a otras célulasRespuesta rápida que suele frenar la infección antes de causar síntomas
La memoria inmunológica explica por qué el cuerpo responde mucho más rápido la segunda vez. Datos: los de las fuentes citadas en esta página.

Lo que se suele confundir

Pensar que el sistema inmunitario son solo los glóbulos blancos. Las células son una parte. Antes están la piel, el moco y la saliva, que frenan a muchos microbios sin que intervenga ninguna célula. En la sangre actúan también proteínas sueltas capaces de agujerear al invasor.

Creer que todas las defensas reconocen a cada microbio. Solo la defensa adaptativa distingue a un intruso concreto por sus antígenos. La innata ataca igual a cualquiera. Y la memoria que acelera la segunda respuesta reside en las células B y T.

Suponer que una vacuna provoca una pequeña infección. Una vacuna funciona porque genera memoria inmunológica. Para ello presenta al cuerpo antígenos que no infectan: la marca del sospechoso, sin el sospechoso.

Actividad de repaso

  1. ¿Por qué la saliva forma parte del sistema inmunitario aunque no contenga una defensa que reconozca a cada microbio?

    Ver respuestaOcultar respuesta · pregunta 1

    Porque lleva una sustancia que rompe la pared de las bacterias. Es una defensa química, de las primeras que encuentra un microbio al entrar por la boca.

  2. Si una rodilla se hincha y se pone roja tras un golpe sin herida, ¿significa que hay una infección?

    Ver respuestaOcultar respuesta · pregunta 2

    No. La inflamación también aparece por una lesión física, sin que haya entrado ningún microbio.

  3. ¿Qué pasaría con un microbio que borrara las señales que despiertan a la defensa innata?

    Ver respuestaOcultar respuesta · pregunta 3

    Podría pasar inadvertido para esos vigilantes. Es lo que hace Leptospira al modificar una molécula de su superficie.

  4. ¿Por qué un anticuerpo fabricado contra un microbio no sirve contra otro distinto?

    Ver respuestaOcultar respuesta · pregunta 4

    Porque cada anticuerpo se pega a un antígeno concreto, y cada invasor tiene sus propias marcas.

  5. ¿Por qué el cuerpo responde antes la segunda vez que se encuentra con el mismo patógeno?

    Ver respuestaOcultar respuesta · pregunta 5

    Porque quedan células B y T de memoria que lo reconocen y actúan sin esperar a que otras células les muestren al intruso.

  6. ¿Por qué una vacuna puede preparar al cuerpo sin causar la infección?

    Ver respuestaOcultar respuesta · pregunta 6

    Porque basta con presentar los antígenos, que no infectan, para que se forme memoria inmunológica.

Nota

Conceptos clave

  • Patógeno: es un ser diminuto, como una bacteria o un virus, capaz de causar enfermedad.
  • Defensa innata: es la respuesta presente desde el nacimiento, que ataca a cualquier intruso sin distinguir cuál es.
  • Sistema del complemento: es un grupo de unas 20 proteínas de la sangre que perforan la membrana del patógeno hasta destruirlo.
  • Células NK (asesinas naturales): son un tipo de glóbulo blanco que destruye las células del propio cuerpo infectadas por un virus o vueltas cancerosas.
  • Defensa adaptativa: es la respuesta que reconoce a un intruso concreto y la llevan las células B y T.
  • Antígeno: es la marca molecular de un invasor que permite a la defensa adaptativa reconocerlo.
  • Anticuerpo: es una proteína fabricada a partir de las células B que se une a un antígeno concreto.
  • Memoria inmunológica: es la capacidad de responder más rápido a un patógeno ya conocido gracias a las células B y T de memoria.

Para recordar

  • El sistema inmunitario combina barreras físicas, una defensa innata que ataca a cualquier intruso y una defensa adaptativa que reconoce a uno concreto.
  • La inflamación se reconoce por calor, enrojecimiento, dolor e hinchazón, y puede aparecer sin infección.
  • La defensa adaptativa identifica a cada invasor por sus antígenos y fabrica anticuerpos que encajan solo con ellos.
  • Las células B y T de memoria hacen que la respuesta a un patógeno conocido sea más rápida.

Referencias

  1. Innate Immunity. En: Concepts of Biology [Internet]. OpenStax. Disponible en: https://openstax.org/books/concepts-biology/pages/17-2-innate-immunityCreative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike License http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/
  2. Adaptive Immunity. En: Concepts of Biology [Internet]. OpenStax. Disponible en: https://openstax.org/books/concepts-biology/pages/17-3-adaptive-immunityCreative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike License http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/
  3. Barrier Defenses and the Innate Immune Response. En: Anatomy and Physiology 2e [Internet]. OpenStax. Disponible en: https://openstax.org/books/anatomy-and-physiology-2e/pages/21-2-barrier-defenses-and-the-innate-immune-responseCreative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike License http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/
  4. Khwatenge C, Adeyemi O. Xenopus Interferon and Viral Mimics: Insights into Evolution and Adaptation of Immune Response in Vertebrates. Curr. Issues Mol. Biol. 2026-08-06;48(8):796. doi:10.3390/cimb48080796 PMID: 42651794CC BY
  5. Jesus MSD, Almeida MEMD, Mariúba LAM. Advances in the development of a vaccine for the prevention of human leptospirosis: a review. Rev. Inst. Med. trop. S. Paulo. 2026;68. doi:10.1590/s1678-9946202668055 PMID: 42659462CC BY

Para profundizar

Libros · ver todos

Introducción · En inglés

Basic Immunology

Abul K. Abbas, Andrew H. Lichtman

Elsevier - Health Sciences Division, 2015

Introducción concisa al funcionamiento del sistema inmunitario humano, con enfoque en su relevancia clínica. Incluye capítulos breves, tablas a color, resúmenes de puntos clave y preguntas de repaso, además de contenido sobre células T reguladoras y el subtipo Th17 de linfocitos CD4+.

Divulgación · En inglés

Beautiful Cure

Daniel M. Davis

University of Chicago Press, 2021

Daniel Davis repasa la investigación sobre el sistema inmunitario y cómo factores como el estrés, el sueño, la edad o el estado de ánimo influyen en su funcionamiento. Explica qué avances científicos han cambiado la comprensión de estas defensas naturales y qué abren para la medicina futura.

Universitario · En inglés

Biomaterials and Immune Response

Nihal Engin Vrana

Taylor & Francis Group, 2023

Manual universitario sobre la interacción entre biomateriales y sistema inmunitario, centrado en implantes, respuesta celular e inmunomodulación.

Universitario · En inglés

Computational Immunology

Shyamasree Ghosh

Taylor & Francis Group, 2020

Manual universitario sobre inmunología computacional, que aborda el sistema inmunitario desde la bioinformática y la inmunoinformática como herramientas de estudio.

Sitios web · ver todos

Institución · Divulgación · En inglés

British Society for Immunology

immunology.org

Sociedad científica dedicada a la inmunología que ofrece recursos educativos, formación, noticias y materiales de divulgación sobre el sistema inmunitario.

Revista científica · Universitario

Immunity

immunity.com

Revista científica revisada por pares dedicada a la inmunología, que publica artículos de investigación original sobre el sistema inmunitario.

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