El sapo de Surinam suele empezar a aspirar al pez antes de que le toque los dedos

Esta rana acuática sin lengua lo hace también a oscuras y sin el sentido con el que nota los movimientos del agua. Los autores del estudio lo atribuyen a las puntas de los dedos de sus manos, la piel más sensible de todo el brazo.

Fuente: J Comp Physiol A, 10 de agosto de 2026.

Detalle de la punta de un dedo de rana de Surinam con sus lóbulos sensoriales tocando a un pez, ilustrando cómo detecta la presa antes de tragarla
Ilustración. No es una micrografía ni un registro de captura real. Sugiere cómo los lóbulos digitales funcionan como órganos táctiles de altísima sensibilidad para localizar presas sin lengua.

El sapo de Surinam (Pipa pipa) es una rana sin lengua que vive siempre bajo el agua. Caza abriendo la boca de golpe, de modo que el agua entra y arrastra al pez.

Grabada con vídeo de alta velocidad, empezó a aspirar en casi tres de cada cuatro ocasiones cuando el pez aún no le había tocado los dedos. Estaba a unos pocos milímetros. Ocurrió también a oscuras.

El trabajo, publicado en Journal of Comparative Physiology A, atribuye ese aviso a las puntas de los dedos de las manos. Los autores concluyen que son una fóvea del tacto: una zona pequeña del cuerpo donde el tacto es mucho más fino que alrededor.

La rana detecta al pez también a oscuras y con la línea lateral bloqueada

Siete ranas cazaron pececillos vivos en tres situaciones: con luz, solo con luz infrarroja, que la rana no ve, y con infrarrojo más cloruro de cobalto. Esta sal, usada aquí como herramienta de laboratorio, apaga durante un rato la línea lateral, el órgano con el que peces y anfibios acuáticos notan los movimientos del agua.

Con cada sentido que perdía, la rana acertó algo menos y tardó un poco más en reaccionar. Aun así, en las tres situaciones atrapó al pez en más de tres de cada cuatro intentos, y en la mayor parte empezó a aspirar antes del contacto.

Los autores atribuyen el aviso a la alteración de presión que precede a un pez que nada, y ven como lo más plausible que la capten los dedos.

Ficha del estudio

Qué
Cómo son, cuánto notan y qué papel tienen en la caza las puntas de los dedos de las manos
En quién
Sapo de Surinam (Pipa pipa), una rana totalmente acuática
Cómo
Microscopía electrónica, medida del roce mínimo con hilos calibrados, registros del nervio del brazo y del techo óptico, y vídeo a 1000 fotogramas por segundo
Cuántos
19 ranas (8 adultos y 11 juveniles); cada prueba, con entre 2 y 7 animales
Dónde
Journal of Comparative Physiology A, 10 de agosto de 2026
Autores
Meredith, Fuquen, Manfrey, Chai y Leitch
Leído
El artículo completo, en abierto. Ir al artículo

Comparación

La caza en tres situaciones

AspectoCon luz visibleSolo infrarrojo (sin vista)Infrarrojo y cobalto (sin vista ni línea
Acierto medio en la captura94,5 %87,2 %78,8 %
Succión iniciada antes del contacto78,5 %73,8 %68,4 %
Tiempo desde que el pez se acerca a menos de 8 mm 24,3 ms28,6 ms31,2 ms
210 episodios de alimentación de siete ranas (10 ensayos por rana y situación). La diferencia de acierto entre las dos situaciones de infrarrojo no fue significativa (p = 0,06). Datos: los de las fuentes citadas en esta página.

Solo las puntas de los dedos respondieron a una corriente de agua

Cada dedo de la mano se abre en la punta en cuatro lóbulos, y cada lóbulo en cuatro lobulillos: 16 por dedo. Los cubren papilas, unos bultos redondeados que solo se ven al microscopio. En el extremo del lobulillo hay casi cuatro veces más que en el tramo medio del dedo.

Con hilos calibrados, que se doblan al llegar a una fuerza conocida, el equipo buscó el roce más leve que nota cada zona. A la punta le bastó una fuerza setenta veces menor que a la palma.

En el nervio del brazo aisló una a una las señales de sus células. Cerca de un tercio de las que avisan en la punta al empezar y al acabar un contacto respondió también a una corriente de agua. En las demás zonas no respondió ninguna.

Gráfico

Fuerza mínima que nota cada zona de la mano

Punta del lobulillo0,07 mN
Base del lobulillo0,4 mN
Dedo1,6 mN
Membrana entre dedos3,2 mN
Palma4,9 mN
Umbral mediano de tacto, medido en tres ranas adultas. Una barra más corta indica una piel más sensible. Datos: los de las fuentes citadas en esta página.

Menos de una décima parte de la piel y más de un tercio del mapa cerebral

El cerebro de la rana guarda un mapa del brazo en el techo óptico, la parte que coordina la información espacial y los movimientos de captura. Las puntas de los dedos son menos de una décima parte de la piel del brazo y ocupan más de un tercio de ese mapa.

Con estos resultados, los autores concluyen que las puntas cumplen las tres condiciones de una fóvea del tacto, o fóvea somatosensorial. El animal las orienta hacia lo que le interesa, reúnen muchos receptores y ocupan mucho espacio en el cerebro. Para la primera se apoyan en la postura de los brazos, hacia delante, y en cómo la rana recoloca las manos al capturar.

Cinco de las siete ranas grabadas eran juveniles

De las siete ranas del vídeo, cinco eran juveniles, y en ellos los lobulillos están en parte fusionados. Que el cobalto apaga la línea lateral sin alterar el tacto de los dedos se comprobó en otras dos ranas. El roce mínimo se midió en tres, dormidas con anestesia, y el mapa cerebral en cinco.

No se actuó sobre el oído interno, que podría ayudar a detectar al pez, ni sobre el sentido químico de la piel, que el cobalto no bloquea. A los autores les parece difícil que este sea el principal, porque la rana reacciona en unas pocas centésimas de segundo.

Esquema · proceso

Cinco pruebas, cada una con pocos animales

  1. Microscopio electrónicoSe examinaron 22 dedos de cuatro ranas para describir lóbulos, lobulillos y papilas.
  2. Roce mínimoCon filamentos calibrados se midió en tres adultos el contacto mínimo que nota cada zona.
  3. Nervio del brazoEn seis adultos se aislaron 147 unidades nerviosas y se anotó en qué zona respondía cada una.
  4. Techo ópticoEn cinco ranas se registraron 216 puntos de respuesta para dibujar el mapa del brazo.
  5. Vídeo de cazaSiete ranas, cinco de ellas juveniles, cazaron pececillos vivos en tres situaciones: 210 episodios grabados.
Algunos animales pasaron por más de una prueba; en total se usaron 19 ranas. Datos: los de las fuentes citadas en esta página.

Lo que muestra el estudio

  • La punta del dedo nota una fuerza 70 veces menor que la palma (tres ranas adultas).
  • De 147 unidades registradas en el nervio del brazo de seis ranas, 89 respondían en las puntas.
  • Sin vista y con la línea lateral bloqueada, las ranas atraparon al pez en el 78,8 % de los episodios.

Lo que queda por saber

  • Si lo visto en el vídeo, con cinco juveniles entre siete ranas, se repite con más animales adultos.
  • Cuánto aportan el oído interno y el sentido químico de la piel, que no se bloquearon.
  • Qué tipo de célula forma las papilas y si otras ranas de la familia tienen un tacto parecido.

Términos

Fóvea somatosensorialZona pequeña del cuerpo donde el tacto es mucho más fino que alrededor: tiene muchos receptores, ocupa mucho espacio en el cerebro y el animal la acerca a lo que le interesa.
Techo ópticoParte del cerebro medio de los anfibios que coordina la información espacial y los movimientos de captura.
Línea lateralÓrgano de peces y anfibios acuáticos que nota los movimientos del agua con células sensoriales de la piel.
Milinewton (mN)Milésima parte de un newton, la unidad de fuerza. Cuanto menor es la fuerza que nota una piel, más sensible es.

Cifras

  • Succión iniciada antes del contacto: 73,2 % de 210 episodios de alimentación (7 ranas, 10 ensayos por situación).
  • Acierto medio: 94,5 % con luz visible, 87,2 % solo con infrarrojo y 78,8 % con infrarrojo y la línea lateral bloqueada.
  • Fuerza mínima que nota la piel: 0,07 milinewtons en la punta y 4,9 en la palma (3 ranas adultas).
  • Unidades del nervio que respondieron a la corriente de agua: 23 de 71 en la punta y 0 de 58 en las demás zonas.
  • Mapa cerebral del brazo: las puntas son el 7,8 % de la piel y ocupan el 34,2 %, 4,3 veces lo que les tocaría (5 ranas).
  • Papilas por milímetro cuadrado: 142 en el extremo del lobulillo y 38 en el tramo medio del dedo (4 ranas).

Datos obtenidos en condiciones controladas de laboratorio; no son pautas ni recomendaciones aplicables fuera del laboratorio.

Fuentes

  1. Meredith CJ, Fuquen RW, Manfrey S, Chai P, Leitch DB. A somatosensory fovea in the fingertips of the Surinam toad. J Comp Physiol A. 2026-08-10. doi:10.1007/s00359-026-01838-w PMID: 42576047Licencia: CC BY

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