Unas hayas suizas volvieron a beber tras la sequía; otras hayas, de otros bosques, perdieron copa

En las sequías de 2018 y 2022, unas hayas adultas de dos bosques suizos gastaron menos agua y la recuperaron después; otras hayas, de otros bosques de Suiza y de Hesse, mostraron copas ralas tras 2018. Lo primero se apoya en dos bosques; de qué profundidad beben sigue sin acuerdo, y ningún estudio leído midió si la sequía mata hayas adultas.

Ilustración de hayas con raíces profundas y copas llenas junto a otras de raíces someras y copas ralas tras la sequía
Ilustración. No es una fotografía aérea de bosques. Se ven hayas de raíces profundas y copa llena junto a otras de copa rala.

En el verano seco de 2018, hayas adultas de varios bosques suizos soltaron hojas antes de tiempo. Al año siguiente, en un bosque suizo había copas ralas y ramas secas. En Hesse, tras los veranos de 2018 y 2019, había hayas de copa dañada junto a vecinas sanas.

En dos bosques suizos, las hayas adultas gastaron menos agua durante la sequía y volvieron a beber después. Otras, en otro bosque, salieron de 2018 con los conductos de la madera dañados; en parte de ellas el daño seguía un año después.

Allí, la conducción de agua mejoró más en las ramas con madera nueva. Se parece a una casa con tuberías llenas de aire que recupera caudal cuando le instalan tubos nuevos. Que la madera nueva cause la mejora es una propuesta de quienes lo midieron.

Ficha de la revisión

Pregunta
¿Cómo aguantan las hayas de Europa las sequías de los últimos años?
Qué se ha leído
12 estudios: 6 completos y 6 por su resumen
Árboles
Hayas europeas, casi siempre adultas y en bosques de Suiza, Alemania y Francia; plantones y árboles jóvenes en maceta en dos estudios
Periodo
del año 2010 al año 2026
Cómo se eligieron
Búsqueda en Europe PMC por título y resumen; estudios con datos propios, sin revisiones.
Tipo
Revisión narrativa. No es sistemática: no agota lo publicado ni combina resultados.

Lo que se puede afirmar hoy

  • Sólido

    Se observaron hayas adultas con la copa dañada en bosques de Suiza tras la sequía de 2018 y en Hesse tras las de 2018 y 2019; en Hesse no se midió la sequía.

    Lo observan tres equipos de centros distintos, dos de ellos leídos completos, y ningún estudio leído lo niega. Es una observación: no dice cuántas hayas ni prueba la causa, y en Hesse los árboles se eligieron por contraste. Estudios 7, 8, 10

  • Indicios

    En las sequías de 2018 y 2022, en dos bosques suizos bajó el gasto de agua, de tres hayas en uno y del bosque entero en el otro, y se recuperó después.

    Dos estudios de la misma red de investigación suiza, con un autor en común, en dos bosques del mismo país y con pocos árboles. Estudios 9, 12

  • Indicios

    En ramas altas de hayas adultas de un bosque suizo, la conducción de agua perdida en 2018 mejoró más en los árboles que formaron madera nueva.

    Un solo equipo y un solo bosque, con cinco árboles por grupo; 2018 y 2019 son campañas distintas, con algunos árboles diferentes, y en los sanos la pérdida volvió a subir al final del verano. Estudios 10

  • Indicios

    En parcelas suizas sin talas, la mortalidad de las hayas no subió con las medidas de sequía usadas entre 1898 y 2013.

    Un solo equipo; los recuentos cada cinco o diez años pueden diluir la señal y acaban en 2013. Ningún estudio leído midió la muerte de hayas adultas tras 2018 o 2022. Estudios 6

  • Indicios

    Tres diferencias, cada una con su medida: en 1976 y 2003 el crecimiento del haya aguantó mejor en mezcla con roble; en 2018 el daño varió entre bosques según el suelo; en Hesse hay variantes genéticas asociadas a la copa dañada.

    Cada una la sostiene un solo equipo y no miden lo mismo; dos se leyeron por su resumen y el estudio genético no midió la sequía de forma directa. Estudios 2, 7, 8

  • Abierto

    No está claro si el haya adulta compensa la superficie seca tomando más agua de capas hondas.

    En un bosque suizo no tomaron más agua de abajo en 2018; en otro, un modelo estimó mucha agua honda en 2022. Uno da cantidades y otro proporciones, a honduras distintas. Estudios 9, 12

Sólido: lo miden al menos tres equipos independientes, con al menos dos estudios leídos completos, y ningún estudio leído lo contradice. Indicios: lo sostienen uno o dos equipos, o se vio en un solo organismo, tarea o lugar, o los autores reconocen un reparo de método. Abierto: los estudios leídos no coinciden, o ninguno lo ha puesto a prueba.

En dos veranos secos de Suiza, las hayas y el bosque gastaron menos agua

En 2018 se siguió a tres hayas adultas de un bosque mixto cerca de Zúrich. Su transpiración, el agua que pierden por las hojas, cayó a menos de la mitad9.

En 2022, en otro bosque dominado por hayas, el agua devuelta al aire por el bosque entero llegó a caer más de la mitad12.

En 2018, unas tres semanas después de una lluvia fuerte, las hayas tomaban de la capa superficial tanta agua como antes9. En 2022 una lluvia fuerte no bastó: el bosque se recuperó al mejorar suelo y aire, con una semana de retraso12.

En un bosque suizo, las hayas que luego perdieron hojas seguían conduciendo mal un año después

Con la sequía entran burbujas de aire en los conductos de la madera que suben el agua, el xilema. Ese bloqueo se llama embolia.

En un bosque suizo, en septiembre de 2018, las ramas altas de hayas adultas habían perdido cerca de la mitad de su conducción. No había diferencia entre las que después mostraron síntomas en la copa y las que no10.

En la primavera de 2019, otra campaña midió diez hayas, algunas distintas. Las de copa rala tenían perdidas casi nueve décimas partes de la conducción; las sanas, algo más de un tercio. Las sanas habían formado madera nueva y las otras apenas habían crecido10. En las sanas, la pérdida volvió a subir al final del verano10.

Los autores proponen que la embolia no se repara. Descartan la falta de alimento: en otoño los dos grupos repusieron reservas por igual10.

En otras hayas, de lugar y edad no precisados, la actividad del suelo se recuperó de la sequía antes que la de las hojas5.

En nueve hayedos suizos se ordenaron los daños de 2018 según la sed del árbol. Con poca sed paraba el crecimiento del tronco; con más llegaban embolia y caída de hojas; con la mayor moría parte de la copa7.

Suelo, vecinos y herencia: tres diferencias, cada una según un solo equipo

En aquellos nueve bosques pesó el suelo. Donde era profundo, el agua guardada abajo evitó que las hayas pasaran sed. Donde era delgado, murió una parte apreciable de la copa tras cuatro semanas de sed fuerte7.

En el sur de Alemania se midieron los anillos de crecimiento de más de quinientos árboles de tres especies. En las sequías de 1976 y 2003, el crecimiento del haya aguantó mejor en bosques mezclados que en puros, sobre todo junto a robles2.

En Hesse, tras los veranos de 2018 y 2019, se compararon parejas de hayas vecinas, una dañada y otra sana. Un centenar de variantes genéticas, letras del ADN que cambian entre individuos, abundaba más en uno de los grupos8. Con veinte de ellas se acertó, dañado o sano, en casi nueve de cada diez árboles de otro centenar. Las veinte se eligieron dentro de esos mismos árboles y no se probaron en otros. El estudio no midió de forma directa que esos árboles pasaran sed8.

En un siglo de inventarios suizos, hasta 2013, la mortalidad de las hayas no subió con la sequía

Un equipo reunió más de un siglo de inventarios en parcelas suizas sin talas. Cada año moría algo más de una de cada cien hayas6.

Esa mortalidad no subió con las medidas de sequía usadas. Con más agua fue algo mayor, aunque la relación era débil. El factor más constante fue la densidad del bosque6.

Los datos acaban en 2013 y los recuentos se hacían cada cinco o diez años. Sus autores avisan de que ese intervalo puede diluir la huella de un mal verano6.

Agua honda, aire seco y origen: tres preguntas donde los estudios no se suman

La primera es la profundidad del agua. En 2018, las tres hayas cercanas a Zúrich casi dejaron de tomar agua de la superficie seca y no tomaron más de abajo9. En 2022, en el bosque de montaña, se estimó que la mitad del agua de las hayas venía de más abajo de setenta centímetros. Allí solo se tomaron muestras de suelo hasta esa hondura; el agua más honda la calcula un modelo12.

El estudio de 2018 solo midió hasta menos de medio metro, en un suelo que se encharca por debajo. Eso puede frenar las raíces hondas, admiten sus autores9. Además, mide cantidades, y el de 2022 solo da proporciones12. Si un árbol bebe menos en total, la parte que viene de abajo pesa más aunque no suba. Así ocurrió en 2018: la proporción de agua honda creció y su cantidad no9.

La segunda es el aire. En plantones de tres años regados en cámaras, el aire cálido y seco aumentó la embolia del tallo11. En los adultos de 2018, en plena sequía, la transpiración varió con la humedad del suelo, no con el aire9. Los plantones estaban regados y los adultos, en sequía. Un estudio mide daño y otro, gasto de agua.

La tercera es el origen. En Francia, los tallos de hayas del sur y de laderas al sur resultaron más propensos a la embolia1. En otro país, las ramas de hayas adultas de zonas con menos lluvia resistieron algo más4. El estudio francés comparó latitudes y laderas; el otro, lluvias sobre suelos iguales.

Tampoco se parecen los veranos. En 2022 los autores no ven fallo de la conducción en las hayas, según umbrales de otros estudios12. En septiembre de 2018, ramas de otro bosque habían perdido cerca de la mitad10.

Comparación

Dos bosques suizos, dos medidas distintas del agua honda

AspectoBirmensdorf, 2018Lägeren, 2022
Hayas medidas3 adultas6 adultas en hojas, 3 en tronco
Hasta dónde se midió45 cm; suelo encharcado bajo 50 cmsuelo muestreado hasta 70 cm; el agua más honda la estima un modelo, con la lluvia de invierno como referencia
Qué se midiócantidad de agua tomada de cada capaparte del agua total que viene de cada capa
Qué se vio en la sequíacae el agua de la superficie; no sube la de capas inferioresse estima que cerca de la mitad del agua viene de más de 70 cm
Raíces finas41 % en los 10 cm superiores; 12 % bajo 35 cmno consta
Podrían no contradecirse si en 2022 la parte de agua honda pesó más solo porque cayó la de arriba. Ninguno de los dos estudios lo comprueba ni se compara con el otro. Datos: los de las fuentes citadas en esta página.

Lo que los estudios leídos dejan sin medir

Ningún estudio leído midió la muerte de hayas adultas tras 2018 o 2022. El de los nueve bosques mide copa muerta7. En macetas, con sequía extrema, hayas jóvenes murieron de golpe al perder el tallo casi toda su conducción3.

El estudio de las ramas altas no explica por qué unas hayas rehacen su madera y otras no. Tampoco comprobó si una copa con menos hojas protege al árbol en la sequía siguiente10.

En 2022 solo se descartaron secuelas dentro de la temporada, y no se midió la copa más alta12.

Los estudios

Qué hizo y qué vio cada estudio

N.ºEstudioAnimalesQué hicieronQué vieronLeído
1Herbette y otros, 2010
Tree physiology
AnimalesFagus sylvatica; tallos, FranciaQué hicieronMidieron la propensión del tallo a la embolia según luz, estación, latitud, altitud y ladera.Qué vieronMenos propensos al sol que a la sombra; sin cambio estacional claro; poblaciones del norte y de ladera norte, menos propensas que las del sur.resumen
2Pretzsch y otros, 2013
Plant biology (Stuttgart, Germany)
AnimalesFagus sylvatica, Picea abies y Quercus petraea; sur de AlemaniaQué hicieronAnillos de crecimiento de 559 árboles, en bosque puro y mezclado; sequías de 1976 y 2003.Qué vieronPícea y roble, sin diferencia entre puro y mezcla. El haya sí: índices de resistencia y resiliencia mayores en mezcla, más aún junto a roble.resumen
3Barigah y otros, 2013
Annals of botany
Animaleshaya y chopo jóvenes, en macetaQué hicieronSequía creciente hasta la muerte de los árboles, midiendo la embolia del tallo.Qué vieronEn las dos especies, la mortalidad aparecía de golpe cuando el tallo había perdido más del 90 % de su conducción.resumen
4Schuldt y otros, 2016
The New phytologist
AnimalesFagus sylvatica adulta; ramas, gradiente de lluvia de 855 a 594 mm al añoQué hicieronMidieron 23 rasgos de la conducción de agua y el crecimiento de las ramas.Qué vieronResistencia a la embolia un 10 % mayor hacia el extremo seco; conductos un 7 % más estrechos; conducción por área de hoja, un 40 % menor.resumen
5Hagedorn y otros, 2016
Nature plants
Animaleshaya; hojas, raíces y sueloQué hicieronSiguieron el carbono durante y tras la sequía, frente a hayas regadas sin pausa.Qué vieronEn sequía bajaron fotosíntesis y respiración del suelo; después, la respiración del suelo se recuperó antes y los flujos de CO2 superaron durante meses los de las regadas.resumen
6Etzold y otros, 2019
Frontiers in plant science
AnimalesFagus sylvatica y otras cuatro especies; 276 parcelas sin gestión, SuizaQué hicieronMortalidad anual de 1898 a 2013 (247.529 árboles) frente a clima, densidad y edad del bosque.Qué vieronHaya: 1,3 % anual (media de las cinco especies, 1,5 %). Sin aumento con la sequía; algo mayor con más agua. La densidad, el factor más constante.completo
7Walthert y otros, 2021
The Science of the total environment
AnimalesFagus sylvatica adulta; nueve bosques, SuizaQué hicieronMidieron agua de suelo y hojas, tronco, embolia y copa durante la sequía de 2018.Qué vieronDaños por niveles de sed de la hoja al amanecer: paro del crecimiento; embolia y defoliación; muerte de copa. El nivel alcanzado varió con el agua del suelo.resumen
8Pfenninger y otros, 2021
eLife
AnimalesFagus sylvatica; 402 árboles de 32 localidades, Hesse (Alemania)Qué hicieronCompararon el ADN de parejas vecinas, dañada y sana, tras 2018-2019.Qué vieron106 variantes asociadas al daño, en unas 80 regiones. Con 20, elegidas en los mismos 98 árboles de validación, 88 % bien clasificados (cifra corregida en 2024).completo
9Gessler y otros, 2022
The New phytologist
AnimalesFagus sylvatica adulta; 3 árboles, bosque mixto de Birmensdorf (Suiza)Qué hicieronRastrearon de qué profundidad (5 a 45 cm) venía el agua del tronco, verano de 2018.Qué vieronAgua tomada a 5 cm: de 0,92 a 0,15 mm al día (−84 %); sin aumento más abajo. Transpiración: 1,3 frente a 3,0 mm al día antes. Recuperación: 3 semanas.completo
10Arend y otros, 2022
The New phytologist
AnimalesFagus sylvatica adulta; ramas altas, 10 árboles por año, SuizaQué hicieronMidieron la pérdida de conducción de las ramas en 2018 y 2019, reservas y crecimiento.Qué vieronSeptiembre de 2018: 55,1 % (luego sanas) y 50,7 % (luego dañadas). Primavera de 2019: 88,9 % en las 5 dañadas frente a 37,0 % en las 5 sanas.completo
11Schönbeck y otros, 2022
Plant, cell & environment
AnimalesFagus sylvatica, Quercus pubescens y Quercus ilex; plantones de 3 años en cámarasQué hicieronCruzaron dos temperaturas (25 y 30 °C) y tres niveles de aire seco, con riego constante.Qué vieronEn haya, más calor y aire más seco elevaron la pérdida de conducción del tallo; en Q. pubescens, efecto parcial; en Q. ilex, ninguno. 18 plantones por especie y cámara.completo
12Shekhar y otros, 2026
The New phytologist
Animalesbosque mixto dominado por Fagus sylvatica; Lägeren (Suiza), 6 hayas en hojasQué hicieronMidieron agua del bosque, hojas, tronco y profundidad de absorción en el verano de 2022.Qué vieronBosque entero: agua devuelta al aire, más del 50 % menos que en 2004-2021. Haya: cerca del 50 % del agua, estimada por modelo, desde más de 70 cm.completo

«Completo»: se leyó el artículo entero, publicado en abierto. «Resumen»: el artículo es de pago y solo se leyó su resumen, así que aquí solo consta su resultado principal.

Términos

xilemaMadera que sube el agua desde las raíces hasta las hojas por conductos muy finos.
emboliaBloqueo de un conducto de la madera por una burbuja de aire, que impide el paso del agua.
transpiraciónAgua que el árbol pierde por las hojas en forma de vapor.
anillos de crecimientoCapas de madera que el tronco añade cada año; su anchura indica cuánto creció.
variante genéticaLetra del ADN que difiere de un individuo a otro dentro de la misma especie.

Referencias

  1. Herbette S, Wortemann R, Awad H, Huc R, Cochard H, Barigah TS. Insights into xylem vulnerability to cavitation in Fagus sylvatica L.: phenotypic and environmental sources of variability. Tree physiology. 2010-10-08. doi:10.1093/treephys/tpq079 PMID: 20935319
  2. Pretzsch H, Schütze G, Uhl E. Resistance of European tree species to drought stress in mixed versus pure forests: evidence of stress release by inter-specific facilitation. Plant biology (Stuttgart, Germany). 2012-10-15. doi:10.1111/j.1438-8677.2012.00670.x PMID: 23062025
  3. Barigah TS, Charrier O, Douris M, Bonhomme M, Herbette S, Améglio T, et al. Water stress-induced xylem hydraulic failure is a causal factor of tree mortality in beech and poplar. Annals of botany. 2013-09-29. doi:10.1093/aob/mct204 PMID: 24081280
  4. Schuldt B, Knutzen F, Delzon S, Jansen S, Müller-Haubold H, Burlett R, et al. How adaptable is the hydraulic system of European beech in the face of climate change-related precipitation reduction? The New phytologist. 2015-12-31. doi:10.1111/nph.13798 PMID: 26720626
  5. Hagedorn F, Joseph J, Peter M, Luster J, Pritsch K, Geppert U, et al. Recovery of trees from drought depends on belowground sink control. Nature plants. 2016-07-18. doi:10.1038/nplants.2016.111 PMID: 27428669
  6. Etzold S, Ziemińska K, Rohner B, Bottero A, Bose AK, Ruehr NK, et al. One Century of Forest Monitoring Data in Switzerland Reveals Species- and Site-Specific Trends of Climate-Induced Tree Mortality. Frontiers in plant science. 2019-03-22. doi:10.3389/fpls.2019.00307 PMID: 30967884
  7. Walthert L, Ganthaler A, Mayr S, Saurer M, Waldner P, Walser M, et al. From the comfort zone to crown dieback: Sequence of physiological stress thresholds in mature European beech trees across progressive drought. The Science of the total environment. 2020-08-21. doi:10.1016/j.scitotenv.2020.141792 PMID: 33207466
  8. Pfenninger M, Reuss F, Kiebler A, Schönnenbeck P, Caliendo C, Gerber S, et al. Genomic basis for drought resistance in European beech forests threatened by climate change. eLife. 2021-06-16. doi:10.7554/elife.65532 PMID: 34132196
  9. Gessler A, Bächli L, Rouholahnejad Freund E, Treydte K, Schaub M, Haeni M, et al. Drought reduces water uptake in beech from the drying topsoil, but no compensatory uptake occurs from deeper soil layers. The New phytologist. 2021-10-15. doi:10.1111/nph.17767 PMID: 34610146
  10. Arend M, Link RM, Zahnd C, Hoch G, Schuldt B, Kahmen A. Lack of hydraulic recovery as a cause of post-drought foliage reduction and canopy decline in European beech. The New phytologist. 2022-03-23. doi:10.1111/nph.18065 PMID: 35238410
  11. Schönbeck LC, Schuler P, Lehmann MM, Mas E, Mekarni L, Pivovaroff AL, et al. Increasing temperature and vapour pressure deficit lead to hydraulic damages in the absence of soil drought. Plant, cell & environment. 2022-09-01. doi:10.1111/pce.14425 PMID: 36030547
  12. Shekhar A, Gilgen AK, Ackermann A, Scapucci L, Aranda-Barranco S, Bolshakova A, et al. Forest under stress: responses and recovery of water relations across scales during the compound drought in summer 2022. The New phytologist. 2026-09-04. doi:10.1111/nph.71516 PMID: 42698125

Lecturas relacionadas

1 de 1